
En el Municipio de Solís de Mataojo, la nueva planta de compostaje de residuos orgánicos, que comenzó operaciones a principios de este año, ha empezado a dar sus primeros frutos. Hoy, por primera vez, el municipio entregó compost a los residentes que habían aportado sus residuos orgánicos, transformando lo que antes era desecho en un valioso fertilizante orgánico para sus jardines y plantas.
Este proyecto representa un paso significativo hacia la sostenibilidad local, permitiendo a los ciudadanos contribuir directamente al ciclo ecológico y reducir la cantidad de residuos que se envían al vertedero de Minas, donde se mezclan con otros desechos y terminan contaminando el medio ambiente. La iniciativa no solo promueve la reducción de la huella de carbono, sino que también educa y empodera a la comunidad para que vean los residuos orgánicos como un recurso valioso.
El municipio ha prometido continuar con esta práctica, entregando más compost a medida que esté disponible a aquellos que continúen participando en el programa. Además, se reconoce y agradece a las personas que optan por hacer su propio compost en casa, destacando su contribución al cuidado del medio ambiente y a la promoción de prácticas sustentables.
Este esfuerzo por parte del Municipio de Solís de Mataojo no solo felicita a los ciudadanos por su elección de transformar sus residuos en un recurso, sino que también refuerza el compromiso comunal hacia un futuro más verde y sostenible.
