Al cierre de una semana bursátil reducida por las festividades de Pascuas, el mercado de granos presentó una tendencia diferenciada: mientras las oleaginosas consolidaron sus precios, mostrando fluctuaciones diarias, los cereales experimentaron un ajuste a la baja de aproximadamente un 1%. Este panorama está influenciado por la sostenida presión al alza en los costos de los combustibles y fertilizantes, según un análisis de Blasina y Asociados, con las últimas referencias del 3 de abril de 2026.
**El contexto y la soja**
La firmeza en el segmento de oleaginosas se atribuye principalmente al impulso de la demanda de biocombustibles, impulsada por la reciente confirmación de un aumento en el mandato de corte en la nafta en Estados Unidos. Este factor cobra especial relevancia en el contexto de la actual crisis petrolera desencadenada por el conflicto en Medio Oriente. Las cotizaciones de la soja en Chicago reflejaron esta tendencia, cerrando la semana con un incremento del 0,4% en la posición julio (referencia para la próxima cosecha uruguaya), alcanzando los US$ 433,6 por tonelada. Este repunte fue particularmente robusto debido a los máximos de tres años que registra el aceite de soja.
Adicionalmente, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) contribuyó al sentimiento alcista al revisar a la baja su proyección de superficie de siembra de soja para la venidera temporada. El informe de abril del USDA indicó un crecimiento menor al previsto inicialmente, estimando 34,28 millones de hectáreas, cifra inferior a las expectativas del sector privado y que representa un aumento del 4,3% (1,4 millones de hectáreas) respecto a la campaña de 2025.
A nivel local, en Uruguay, la soja se cotiza entre US$ 390 y US$ 395 por tonelada, en las semanas previas al inicio de la cosecha. La comercialización se mantiene en niveles bajos debido a la incertidumbre sobre los volúmenes de producción. En la región agrícola central (Soriano, Colonia, San José y sur de Río Negro), se anticipan rendimientos significativamente menores a los del ciclo anterior. No obstante, en áreas del litoral norte que lograron evitar la sequía, las expectativas de rendimiento oscilan entre 2.000 y 2.500 kilos por hectárea, superando los registros del año 2025 en esa misma zona –que había sufrido déficit hídrico– y ubicándose por encima del promedio nacional, aunque por debajo del rendimiento general de la zafra previa, que excedió los 3.000 kg/ha.
**Clara inclinación por la colza**
En el segmento de las oleaginosas, la colza mostró un desempeño notable. Las recientes precipitaciones han mejorado las condiciones hídricas para la siembra invernal, lo que ha generado una marcada preferencia por este cultivo. En el mercado Matif de París, la colza superó los US$ 575 por tonelada, registrando un aumento semanal del 1,5%. A nivel nacional, las cotizaciones para este producto se ubicaron entre US$ 505 y US$ 510 por tonelada.
**Retroceso de los cereales, en especial el trigo**
Por otro lado, los cereales experimentaron un retroceso. El trigo en la posición diciembre del mercado de Chicago, referencia para la próxima cosecha de trigo y cebada cervecera en Uruguay, se ajustó a la baja, pasando de US$ 237 a US$ 234,8 por tonelada en la semana. En el mercado uruguayo, la cotización del trigo se situó en US$ 190 por tonelada, impulsada por la demanda de grano con bajo contenido proteico para los corrales de engorde. A pesar de este descenso en precios, las exportaciones de trigo del país crecieron un 9% en el primer trimestre, de US$ 141 a US$ 155 millones, según Uruguay XXI.
Sin embargo, el informe de superficie del USDA para la próxima temporada de trigo proyectó 17,72 millones de hectáreas, lo que representa el área más reducida desde 1919. Este descenso se atribuye a la alta presión de los costos de los fertilizantes, que impactan negativamente la competitividad del trigo, un cereal con una elevada demanda de nitrógeno. La disminución en la superficie sembrada y la posible reducción de la aplicación de nutrientes debido a los altos precios de los fertilizantes podrían, además, traducirse en rendimientos más bajos.
**Panorama del arroz**
Finalmente, en el sector arrocero, Brasil experimentó un incremento significativo. El precio de la bolsa de 50 kilos de arroz consolidó un alza del 12% durante marzo, superando los US$ 12 en el inicio de abril, un nivel no visto en seis meses. Esto ofrece un ligero respiro a los márgenes de los productores de arroz en Uruguay, donde la cosecha local ya ha alcanzado cerca del 40% de la superficie cultivada. En el estado brasileño de Rio Grande del Sur, el avance de la cosecha es del 55% sobre un área sembrada de 891 mil hectáreas.
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