Los mercados de granos: Una semana de vaivenes marcada por informes y cumbres internacionales

Los mercados de granos experimentaron una montaña rusa de precios esta semana, que se dividió en dos fases claras, con la soja y el maíz cerrando con pronunciados descensos, mientras el trigo se distinguió con un incremento del 3%. La volatilidad fue impulsada por dos eventos decisivos que relegaron a un segundo plano otras preocupaciones globales como el conflicto en Medio Oriente o el precio del crudo.

Inicialmente, el informe de oferta y demanda del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), publicado el martes, inyectó optimismo en los precios, beneficiando especialmente al trigo. Sin embargo, el entusiasmo se desvaneció abruptamente el jueves y viernes tras el esperado encuentro entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping, cuyo fracaso en anunciar nuevos acuerdos de compra de productos agrícolas por parte de China desinfló las cotizaciones de la soja y el maíz.

El trigo fue el gran protagonista de la semana, logrando un ascenso del 3%. En la Bolsa de Chicago, la posición diciembre 2026 cerró el viernes en US$ 246 por tonelada, partiendo de US$ 240, aunque durante el miércoles llegó a tocar los US$ 260. Este repunte se debió a que el informe del USDA proyectó una cosecha en Estados Unidos de solo 42,5 millones de toneladas, cifra muy inferior a las 54 MT de la zafra anterior y a los 47 MT esperados por los operadores, marcando la producción más baja desde 1973.

La soja también reaccionó positivamente al reporte del USDA, que ajustó las existencias finales en Estados Unidos a 9,25 millones de toneladas, un valor menor a los 9,50 MT que preveía el mercado. La estimación de producción estadounidense para 2026/27, fijada en 120,7 millones de toneladas, superó los 116 millones de la campaña previa, pero quedó por debajo de las expectativas privadas de 121,03 MT. El maíz, por su parte, siguió esta tendencia alcista inicial.

No obstante, la decepción en la cumbre de Beijing provocó una rápida caída en las cotizaciones de ambos granos: la soja perdió US$ 20 y el maíz US$ 10 en apenas dos días, resultando en retrocesos semanales del 2,5% y 3% respectivamente.

En el mercado europeo Matif, la colza mostró un comportamiento independiente, desvinculándose de las dinámicas estadounidenses y siguiendo la trayectoria del petróleo Brent, que, pese a sus fluctuaciones, culminó la semana con un alza del 8%, pasando de US$ 103 a US$ 109 por barril. Esta referencia para oleaginosas destinadas a biocombustibles ascendió 10 euros, permitiendo a productores uruguayos concretar ventas por encima de los US$ 540 por tonelada para colza y US$ 580 para carinata. La actual temporada de siembra en Uruguay anticipa un área récord para los cultivos de invierno, superando el 50% del total.

En Uruguay, la soja alcanzó cotizaciones de US$ 420 por tonelada, el valor más alto de la zafra actual, cuya cosecha se ha acelerado gracias a condiciones climáticas favorables que también impulsan la siembra de colza y cebada. Las Aduanas registraron solicitudes de exportación de soja por 227 mil toneladas en las primeras dos semanas de mayo, con un promedio FOB de US$ 424, mientras que en abril se embarcaron 286 mil toneladas a US$ 414.

Impulsada por el ascenso del trigo, la cebada, cuyo precio en contratos con malterías se referencia al de Chicago en diciembre, ofreció cotizaciones de US$ 260 por tonelada, que fueron rápidamente fijadas. Se proyecta mantener las 150 mil hectáreas de la campaña anterior. El trigo disponible, que venía estable, saltó a US$ 225 por tonelada en la semana, aunque ajustó a la baja cerrando el viernes entre US$ 210 y US$ 215.

En cuanto al arroz, el salto del dólar en Brasil provocó una caída en su precio, de US$ 12,68 a US$ 12,08 por bolsa al cierre de la cosecha. En Uruguay, la semana concluyó sin acuerdo entre productores y la industria molinera sobre el precio definitivo de la zafra pasada, manteniéndose el provisorio de US$ 11,05 por bolsa. La cosecha 2025/26 se perfila con rendimientos promedio de 9.000 a 9.200 kg/ha, uno de los cinco mejores de la historia, gracias a mejoras genéticas y tecnológicas. La producción total podría alcanzar 1,5 millones de toneladas, unas 200 mil menos que la zafra récord anterior. A pesar de los altos rendimientos por sexto año consecutivo, la zafra cierra en rojo para los productores que arriendan tierras y agua, lo que podría comprometer la siembra del próximo ciclo.

Fuente: Enlace Original

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *