La agrupación «Vecinos del Casupá» ha comunicado la organización de una significativa movilización en Montevideo para el miércoles 5 de agosto. Esta jornada de protesta incluirá la entrega de una misiva al presidente Yamandú Orsi y la posterior lectura de una proclama frente al Palacio Legislativo. El anuncio de esta iniciativa se hizo público el 28 de julio de 2026.
El colectivo, que cuenta con el apoyo de la Federación Rural (FR), ha detallado que la manifestación se iniciará a las 12:00 horas en el Rosedal del Prado, específicamente en el cruce de las avenidas Delmira Agustini y León Ribeiro.
Desde este punto de encuentro, los participantes se dirigirán hacia la Plaza Independencia. Aproximadamente a las 13:30 horas, está prevista la entrega de una carta en la Torre Ejecutiva, dirigida al presidente de la República, Yamandú Orsi, con el propósito de recordarle una audiencia previamente comprometida. El cierre de la movilización tendrá lugar en el Palacio Legislativo, donde a las 15:30 horas se leerá una declaración pública, concluyendo así el evento.
Este llamado a la acción surge en un contexto donde diversas organizaciones de productores ya han expresado su rechazo al proyecto gubernamental para la construcción de la Represa de Casupá. Entre estas voces críticas se encuentran la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja, la Asociación Rural de Florida y, más recientemente, la Asociación Uruguaya de Ganaderos del Pastizal, que también manifestó su desacuerdo con la iniciativa.
Los organizadores han explicado que la movilización se lleva a cabo «por la defensa del agua, el ambiente, el territorio y las familias rurales». Hacen una invitación extensiva a organizaciones rurales, gremiales, ambientalistas, culturales y a todos los ciudadanos que deseen unirse, recalcando la importancia de que la gestión del agua y el medio ambiente sean consideradas políticas de Estado que trasciendan los diferentes gobiernos.
Entre los principales motivos que impulsan esta protesta, «Vecinos del Casupá» destacan:
* La falta de evaluación de alternativas que pudieran ser menos perjudiciales.
* La ausencia de una estrategia para diversificar las fuentes de agua, lo que podría comprometer la seguridad hídrica futura.
* La toma de decisiones previa a la realización de un estudio de impacto ambiental completo, lo que genera suspicacias.
* La proyección de inundación de más de 430 hectáreas de monte nativo, lo que implicaría un daño severo a la biodiversidad local.
* La afectación de tierras que formaron parte del legado de los Artigas, consideradas de gran valor histórico y cultural.
* La ubicación de la represa en la cuenca del Santa Lucía, un área que ya sufrió una intensa sequía durante la emergencia hídrica de 2022-2023, y donde los informes hidrológicos oficiales señalan una disminución de las precipitaciones.
* La cercanía del obrador a Sarandí del Yí, un área con antecedentes de movimientos sísmicos (como el de 4.6 en la Escala de Richter en Montecoral, Florida), y la realización posterior de estudios ambientales.
* El posible desplazamiento de familias rurales, quienes se verían obligadas a perder su hogar, su trabajo, su historia y su forma de vida.
* La desaparición de tierras de alta productividad, fundamentales para la producción de alimentos, la generación de empleo y el desarrollo económico de la región.
Enérgicamente, concluyen su postura con la consigna «No a la represa de Casupá».
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