El Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) celebró este martes su sexagésimo aniversario en el restaurante La Pradera de la Rural del Prado, en un ambiente marcado por el optimismo. Alfredo Fros, presidente de la institución, enfatizó que «todos coincidimos en que el sector ovino atraviesa un momento sumamente interesante».
Fros subrayó la singularidad de la situación actual, destacando que «nunca antes en la historia» se había registrado un período tan sostenido de «fuerte demanda y precios favorables» para ambos productos de la ovinocultura, la lana y la carne, de forma simultánea.
**Historia y propósito del SUL**
La constitución del SUL se oficializó el 3 de mayo de 1966 en la Asociación Rural del Uruguay (ARU), con la participación de productores de la ARU, la Federación Rural (FR) y sociedades de criadores de ovinos. Jaime Scremini fue su primer presidente. La misión primordial de esta entidad es fomentar el desarrollo sostenible del rubro ovino, buscando maximizar el resultado económico a través de la investigación, la transferencia de tecnología, la capacitación y la prestación de servicios altamente especializados.
**La visión del presidente del SUL**
Después de varios años de valores deprimidos que afectaron notablemente a la agroindustria ovina uruguaya, se observa una recuperación significativa. Este repunte abarca ya dos zafras para la carne y una para la lana, proyectando un panorama prometedor. «Estamos consolidando un momento histórico; los productos no solo tienen valor, sino que alcanzan precios récord. Esto nos llena de satisfacción tras un largo período de dificultades y creemos que están dadas todas las condiciones para que la ovinocultura impulse su crecimiento», añadió Fros.
La majada ovina, afectada por múltiples factores, incluyendo la disminución de la demanda y los precios que mermaron la rentabilidad, se redujo a su nivel más bajo en casi cuatro décadas, situándose en 4,75 millones de cabezas, en contraste con los más de 26 millones que llegó a superar en su apogeo.
**Anticipado aumento de la majada**
El presidente del SUL anticipó un «punto de inflexión» para el stock ovino en 2027. Según «mediciones realizadas», ha habido una retención de hembras y un incremento en la encarnerada, lo que «seguramente» resultará en un rebote en la población ovina.
Para que esta proyección se materialice, más allá del impulso del mercado, Fros considera fundamental «consolidar una política de Estado de apoyo al rubro ovino que no dependa de coyunturas puntuales ni de períodos gubernamentales, sino que sea ‘un tema país'». Por esta razón, valoró la presencia del subsecretario de Ganadería, Matías Carámbula, en el cierre del aniversario, y sus declaraciones sobre la importancia del sector para el gobierno.
Fros indicó que este respaldo estatal es esencial para fortalecer las diversas modalidades de producción que se han destacado, así como para «crear nuevas iniciativas». Celebró la mención de que se está diseñando un plan de apoyo destinado a posicionar la producción ovina en el lugar que le corresponde.
Si bien Fros reconoció desafíos como el abigeato, los ataques de perros y otros depredadores, enfatizó que la prioridad es aprovechar el fuerte dinamismo comercial actual y obtener un amplio apoyo del Poder Ejecutivo. Propuso involucrar no solo al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y al Banco República, sino también a otras carteras como Economía, Cancillería y Educación y Cultura, en una estrategia integral. «Realmente, se necesita articular una política de país potente para la totalidad del sector», sentenció.
**Ventajas competitivas de Uruguay**
Un aspecto crucial, según Fros, es «la relevancia de capitalizar las ventajas comparativas que poseemos frente a nuestros competidores: nuestro modelo de producción, la calidad de nuestros productores, técnicos y funcionarios, y las inmejorables condiciones de cría en Uruguay». Argumentó que «todo esto es demandado y valorado en el mercado global».
Respecto a la sostenibilidad de este favorable escenario de precios para la lana y la carne ovina, Fros admitió que «es difícil emitir una opinión». Sin embargo, aclaró que «es evidente que ciertos productos tienen mayor demanda y valor, y existe un público dispuesto a pagar más por características específicas. La lana fina es un ejemplo, especialmente la de calidad producida y esquilada bajo condiciones que, certificadamente, son amigables con el medio ambiente y respetuosas con el bienestar animal».
Retomando el tema de los valores, Fros explicó que el panorama mundial, tanto para la carne ovina como para la lana, muestra que «a nuestros países competidores les ha ocurrido lo mismo que a nosotros: una reducción en el número de productores y en la producción». Por lo tanto, «con una demanda superior y una oferta menor, deberíamos mantener una demanda y valores sostenidos», a lo que se suma «otra ventaja de Uruguay: por sus características en la producción ovina, somos los que podemos recuperarnos más rápidamente», concluyó.
**Conmovedora celebración en la Rural del Prado**
Fros recordó que el 3 de mayo, fecha exacta del aniversario del SUL, hubo una primera celebración «familiar, interna», que reunió a autoridades y funcionarios. Explicó que este evento conectaba con los comentarios recientes sobre los «momentos muy adversos» que la institución enfrentó no hace mucho tiempo. La depresión de los precios de la lana y la caída de los ingresos pusieron en jaque el funcionamiento del SUL, llegando al punto de que, en una reunión directiva, se mencionó que los recursos solo alcanzaban «para aguantar un par de meses más».
«En momentos tan complicados, nuestra atención se centró en nuestra gente, en no perder puestos de trabajo, pensando en los hijos de los funcionarios, en cada familia. Por eso, al llegar a los 60 años, habiendo dejado atrás esos momentos tan duros, priorizamos a nuestro equipo, quienes, quiero destacar, siempre estuvieron comprometidos, dispuestos a todo, especialmente en esos momentos críticos. Tenemos una institución formada por gente con una profunda lealtad al SUL», agregó Fros.
El presidente agradeció la asistencia al acto conmemorativo de autoridades gubernamentales, encabezadas por Matías Carámbula, subsecretario del MGAP, el presidente del Banco República, Álvaro García, legisladores y representantes de numerosas gremiales y entidades del sector productivo, no solo del ámbito ovino. La jornada central incluyó las exposiciones de Fros y de seis expresidentes del SUL –Jaime Castells, Gabriel Capurro, Alejandro Tedesco, Alejandro Gambetta, Joaquín Martinicorena y Miguel Sanguinetti–, quienes compartieron reflexiones sobre la relevancia del secretariado, sus experiencias al frente de la institución y sus puntos de vista sobre la situación actual del sector. Además de reconocimientos al SUL de parte de entidades como los criadores de Texel y el frigorífico San Jacinto, se rindió un homenaje especial a Guillermo Sanguinetti Pose, de 92 años, fundador e integrante del primer equipo directivo del secretariado en 1966.
**Hacia un plan estratégico de desarrollo sectorial**
Matías Carámbula, subsecretario del MGAP, tras el evento que culminó con un almuerzo de camaradería –una cazuela de cordero–, expresó su «gran alegría» por haber compartido este momento en representación del gobierno.
«El SUL es una pieza fundamental de la historia de este país, sus 60 años reflejan una contribución vital al desarrollo de la ovinocultura», afirmó Carámbula.
Respecto a la conversación que sostuvo con el presidente del SUL al final del acto, Carámbula la calificó de «muy interesante», particularmente en lo que concierne a «cómo construimos en conjunto las perspectivas para el sector. Este es un desafío que involucra a las instituciones públicas, las gremiales y el SUL, un desafío sumamente motivador», explicó.
El subsecretario detalló que el «actual contexto de buenos precios para la lana y la carne» ofrece una «oportunidad idónea para construir un plan de desarrollo estratégico del sector, que trace un horizonte a largo plazo, hacia 2030 o 2040». Argumentó: «Estamos convencidos de que el rubro posee todas las condiciones para ello, y su importancia para nuestro país es indiscutible en términos de generación de empleo, arraigo en el medio rural, atractivo para los jóvenes, generación de ingresos por exportaciones, creación de trabajo, fomento industrial y desarrollo local».
«Por todas estas razones, consideramos esencial apoyar, acompañar y trabajar en equipo en este plan de desarrollo ovino, que proporcionará una perspectiva temporal al sector», complementó.
Carámbula delineó varios propósitos para dicho plan: «lograr una mayor integración de las cadenas ovinas, tanto de lana como de carne, para optimizar su funcionamiento y fluidez; intensificar la inversión en investigación y ciencia, enfocándose en la finura y calidad de la lana; avanzar en genética animal para mejorar la calidad de lana y carne, así como en genética vinculada a la sanidad, un reto crucial. Sugirió retomar y actualizar programas piloto exitosos, como el del cordero pesado, para generar y promover tipos específicos de zafras y productos. También destacó el potencial de la lana para vestimenta de alta calidad, un nicho que Uruguay puede seguir explotando para agregar valor a sus productos».
«Finalmente, es imperativo contemplar una herramienta tributaria y financiera que incentive la inversión y el progreso en el sector. Estos son los diversos pilares que deben cimentar el plan nacional de desarrollo ovino», concluyó.
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